Blog

pr-241013-wms

Si bien es cierto que el NFC ya no solo es una realidad sino un imprescindible en numerosos hogares y traspasos personales tanto de archivos como de pagos y sincronización con otros dispositivos electrónicos, uno de los objetivos del NFC también es el pago electrónico y, ese al enorme impedimento que ha ido viendo desde su nacimiento por intereses de evitar estándares tanto desde determinados fabricantes como operadoras, el pago vía NFC hace uso del famoso dicho “despacio pero con buena letra”.

No hay duda de que la negativa del segundo mayor fabricante de dispositivos móviles (Apple) en adoptar este estándar facilitando la penetración y adopción de esta tecnología ha significado un enorme revés en cuanto al uso de una misma tecnología por todos, sin embargo, no supone ningún retraso o congelación en el avance del NFC donde cada vez es más fácil encontrar televisiones, aparatos de sonido u otros móviles con los cuales poder interactuar sin necesidad de usar contraseñas para vincular además de apertura de puertas, sistemas de seguridad, identificaciones, automatización y un enorme abanico que ya ofrece el NFC hoy en día.

En cuanto a la evolución del pago por NFC la empresa Strategy Analytics ha publicado un análisis sobre la evolución que ha sufrido en NFC desde el 2011 y su pronóstico para el 2017 donde se calcula un tráfico de aproximadamente 48 mil millones de dólares a nivel mundial utilizando esta tecnología duplicando los 18 mil millones de dólares que ya se mueven a través de NFC con micropagos tanto con el uso de tarjetas de débito con esta tecnología incorporada como directamente desde terminales móviles.

contactless

Si bien es cierto que entidades bancarias como Bankia, BBVA o La Caixa están haciendo grandes esfuerzos y con grandes resultados en la implantación de NFC en sus tarjetas de débito y crédito de última generación, también llamadas “contactless“, es precisamente el pequeño comercio el que más se ha volcado por esta tecnología por la mejora en cuanto a la experiencia de sus clientes y facilidad a la hora de hacer el pago a través de datáfonos con esta tecnología implantada.

Pese a ello, la implantación en Europa está siendo más lenta de lo que desearíamos teniendo en cuenta otros lugares como ocurre en el continente asiático donde el pago con NFC ya es tan común como el pago en efectivo aunque ya es posible ver en muchas puertas el famoso logotipo de pago inalámbrico aunque quede algo de tiempo para poder usar el mismo sistema en lugares tan básicos como máquinas expendedoras, tornos de metro o similares.